El día de Pentecostés, Jesús les envió su Espíritu a los discípulos y ellos sintieron la fuerza que les daba para comprender su mensaje y cumplir con la misión que les dejó: «Salir a predicar su Palabra por todo el mundo».

El día de Pentecostés, Jesús les envió su Espíritu a los discípulos y ellos sintieron la fuerza que les daba para comprender su mensaje y cumplir con la misión que les dejó: «Salir a predicar su Palabra por todo el mundo».
