Durante la semana, los niños y niñas participaron en actividades pensadas desde la escucha, el compartir y el amor, valores fundamentales que nos transmite esta celebración.
Decoramos con los colores del fuego y del viento, símbolos del Espíritu, y compartimos una celebración especial donde cantamos y agradecimos por todo lo que podemos vivir juntos.
Fue una hermosa experiencia que nos permitió, desde la ternura y el juego, acercarnos a una parte importante de nuestra fe y seguir construyendo vínculos en un clima de alegría y encuentro. 🌟🕊️





