Como Adoratrices, nuestro objetivo es acercar a los más pequeños al amor y la presencia de Jesús, nuestro mejor amigo. En la adoración que compartimos en la iglesia, a través de las canciones, las voces llenaron el aire de alegría y devoción. Cada uno de estos momentos fue una muestra del amor de Dios y de cómo los niños pueden vivir y sentir su fe de una manera profunda y significativa. Estamos muy agradecidas por la participación y el entusiasmo de todos los niños/as, docentes, hermanas y Padre Pablo. ¡Esperamos seguir compartiendo juntos muchos más de estos espacios!.
