Fue una alegría inmensa, ayer, darles la bienvenida a todas las familias del nivel primario a esta hermosa fiesta. Nos reunimos para celebrar lo que realmente somos: una gran familia unida por el amor de Dios y el espíritu adoratriz. En el corazón de esta espiritualidad, entendemos que la familia es el primer espacio donde se siembra la semilla del amor, la paz y la solidaridad. Es en el hogar donde nuestros estudiantes aprenden a caminar junto a Jesús y María, a vivir con esperanza y a practicar los valores que nos acercan a Dios y a los demás. Disfrutamos de una noche muy especial, en la cual los niños/as guiados por la Srta. Amorina acompañaron con el canto, el baile y la flauta, hubo sorteos, bufete y muchas ganas de estar juntos y compartir en comunidad. ¡Felicitaciones a todos los que hicieron posible esta hermosa fiesta que finalizó en torno al pesebre! Puede ver vídeos de estos momentos en nuestras redes sociales Instagram y Facebook, gracias.

