Luego de una campaña intensa, de la que participó toda la comunidad, los estudiantes de 6° año llevaron ayer todos los productos donados y quedaron a disposición de los Hermanos Franciscanos Menores, que brindan cada sábado un espacio de contención y escucha a hombres, mujeres y niños en situación de calle o pobreza, junto a una merienda que alivia la problemática de nuestros hermanos. Leche, yerba, azúcar y galletas llegaron en las manos de nuestros jóvenes, quienes se interiorizaron del alcance de la tarea que allí se realiza. Una vez más, agradecemos el aporte de cada familia, que pone al servicio de los más necesitados su esfuerzo y compromiso. Jesús nos espera en el rostro de cada uno de nuestros hermanos, y allí estaremos para auxiliarlo.
