La vida entera del Padre Bustamante fue un conjunto admirable de virtudes. Fue un hombre contemplativo en la acción y fiel a lo que Jesús le pedía. Tenía una voluntad firme y cuando se proponía algo, luchaba con la ayuda de Dios hasta que lo conseguía, siempre pensando en el bien de los demás. Le damos gracias por su vida, por su ejemplo y su obra. Le pedimos al Inmaculado Corazón de María a quien tanto amó, que nos conceda por medio de su Hijo Jesús, su pronta Glorificación.





